viernes, 20 de junio de 2014

Anonymo

Oía los grillos por la ventana junto al agua fluir, parecía el paisaje idílico de la calma, sumida en las nubes de una almohada, envuelta en la seda de las sábanas, pero el descanso lejos andaba ya, cómo un habitante de paseo nocturno que se pierde y al alba se vuelve a encontrar, no serán los brazos de Morfeo quienes la encuentren a ella, no, que por más que el tiempo pase, algo agita su corazón. Si no es amor más que aquel que se sabe imposible y por ello se desprecia, ni tristeza por una muerte anunciada, ¿no será el miedo del preso, del torturado inocente, cuando su alma ante la muerte se inclina? Y no pasan las horas ni los minutos, que son siglos los segundos de sufrimiento por una voz que no se alza, por una vida que se desangra... pero pocos lo supieron y menos la ayudaron, que salvo aquel caballero de nombre perdido no hubo nadie tan amable y vivo para hacerla creer, soñar, una historia más narrar y después descansar.

Casi el papel se acaba cuando la noche y la tormenta marchan, no es el fin de ninguna guerra o batalla mas la alegoría de aquella trama. Van y vienen las personas, cambian los vientos de tierra y mar, corren las hadas a sus casas cuando ahora la ven llegar. ¿No es cierto sabiduría que tus alas la quisiste dar? ¿No es cierto valentía que te espada porta ya? ¿No es cierto valor que tu mapa la ha de guiar? Y así fue como cambio noche y día, día y noche, no quedó pregunta sin respuesta que no fuese capaz de soportar, los demonios la temían y los ángeles la adoraban por igual, ¿quién fuera culpable para verse por ella condenar? Que ahora son sus manos las que a otro lugar te pueden llevar. Mas jamás se vio olvidado el silencioso nombre del caballero, aunque sus hazañas aún se puedan escuchar pues quisiera la dicha que las fuesen a juntar y así termina otra parte de la historia sin par, que no se pasa a ella por esto, más sí a la de una persona excepcional.

sábado, 14 de junio de 2014

Oz

"No te preocupes" dijo él, ¿pero cómo iba ella a hacer eso? No, no era amor como tal lo que se lo impedía, pero al mismo tiempo lo que demostraba. Le quería, le quería mucho más de lo que él sabía, su pequeño, como solía llamarlo, alguien a quien cuidar... pero que había empezado por cuidar de ella, ¿cómo no querer hacerlo algo de vuelta?

Un suspiro salió de sus labios mirando aquella imagen ilusoria, todo y nada, sólo palabras que reflejaban el alma más amable que había visto. Porque en un mundo de oscuridad y dolor las personas como él eran las octavas maravillas, ángeles en la tierra, verdaderas razones de fé, ¿cómo no iba a quererlo?

Se sentó a su lado en silencio, disfrutando de la paz, aquella que se respiraba en la tensión de la guerra antes del primer disparo, de su primera palabra, la que abriría el camino a todo un mar de emociones, uno de sus discursos, una de sus pasiones:

"Oye... no puedes ser tan agradable y decirle a alguien que no se preocupe, ¿sabes? Es como si esperases que por cuidar una flor se fuese a marchitar..."

Empezaba hablando con calma, despacio, dejando que las palabras saliesen poco a poco, sabía que sólo así lograría que escuchase, se sentía como si le estuviese narrando un cuento a su hermano pequeño, la hacía sentir bien, siempre desde que se conocieron y no soportaba no lograr lo mismo, no soportaba no ver una sonrisa como una estrella de brillante en su rostro, porque para ella era una luz, había iluminado su vida de una forma nueva, diferente... pero jamás se podría plasmar eso ni talando todo el Amazonas, algo que además jamás se plantearía hacer, pero internet era pequeño para guardar tantas cosas... Trató de resumirlo una vez más, de ir un pasito más allá:

"Lo que quiero decir es... que no vas a lograr que deje de insistir en estas pequeñas cosas porque otras tu fastidien el día, no puedo, porque tú jamás dejas de hacerlo. Gente pequeña, haciendo cosas pequeñas hacen cosas grandes, ¿lo habías oído alguna vez? Pues tú para mí ya eres grande, así que no voy a permitir que una cosas pequeña oculte tu luz... además, es de noche, ¿cómo vamos a encontrar el camino de vuelta sin tu luz, sin tu valentía? Hicimos un trato, que tú serías mi valentía y yo tu cerebro, así que escúchame porque no sé si podré hacer, pero jamás lo voy a dejar de intentar. Por muchas cosas que te ocurran no vas a estar sólo de nuevo, no puedo asegurar que no te vayan a hacer más daño, aunque puedo enseñarte a ello, pero sí te prometo que haré que veas lo grande que eres... o te hartarás de oírme, ¿qué me dices? ¿Nos vamos a Oz?"


A.N.: dedicated to @HookPirate's users

lunes, 9 de junio de 2014

Eres única

Será que el tiempo es caprichoso y le gusta jugar con los humanos, como aquella canción francesa que decía que sólo somos juguetes del destino y que estamos totalmente solos, y por eso digo que será que necesitamos un día para arreglar otro, aunque podemos acortar el tiempo de los años en meses, porque las lecciones necesita un mínimo, pero solemos negarlo, porque la vida nos ata, el reloj nos tira y arrastra...

Dejemos los desvaríos un segundo, antes de que reloj me arrastre de nuevo y no pueda terminar de hablar, de que esto es porque nunca entendemos lo que la vida dice, conocemos tantas lenguas pero no la más básica, la que no necesita palabras, la que es un latido, la que es un aleteo antes de un huracán... Y así es como habla la vida, por eso cuando la oímos es tarde y morimos, quizás ese sea su secreto, da igual ahora, ese no es el tema y de nuevo el reloj me llama. Cuando más nos grita menos escuchamos, nos volvemos locos por lo que oímos y no lo entendemos mientras hacemos oídos sordos a los susurros a la espalda que son peores que dagas.

¿Qué digo con esto? Que desoímos a nuestra cabeza, no la entendemos cuando creemos que nos ataca y sólo trata de enseñarnos algo más, un paso nuevo, va por delante de nosotros, pero no la vemos, nosotros corremos y ella más, es la sombra que no nos abandona ni en la noche, somos nosotros y la vez no nos entendemos, somos únicos, somos diferentes hasta de lo que pensamos, por eso no oímos que no nos grita para asustarnos, ni siquiera grita, somos nosotros los que lo pensamos, porque lo que nos da miedo es lo que trata de enseñarnos, que lo se somos es por lo que fuimos y seremos, aunque eso nos asuste, pero vencemos.

sábado, 7 de junio de 2014

Estrellas

"Una pesadilla, un sueño" era la descripción de su vida, la vida de alguien con unos propósitos y sueños más allá de las estrellas, con la capacidad de llegar allá donde todos deseaban pero nadie había pisado. No es que fuese sólo por como era, sino por quien era, porque las estrellas deben estar en el firmamento, pero ¿qué pasaría si se pudiese atrapar a esa estrella, capturarla para nunca más dejarla brillar, verla ahogarse sola por falta de aire o como su brillo se pierde porque ya no se necesita?

Se sentía como si ardiese, por dentro y no sólo por fuera, toda su pasividad que no era sólo mérito suyo sino de la sociedad la había encerrado, pero las causas ya daban igual, se estaba quemando por dentro día tras día con el simple hecho de mirar a su alrededor, no por desagrado, sino por deseo, aquellos que jamás vería a su lado. No se necesita mucho para hacer un imperio arder, tampoco para que las estrellas se quemen, sólo hay que dejar que se congelen poco a poco, a cada segundo, con cada pensamiento de algo que no se hizo, que se quiere hacer y no se hará... pero no es porque no se pueda, sino porque el frío es tan profundo que no se podrá ni mover, ¿o acaso no es así? Como una estatua, la golpearon y crearon gritas, como un ángel lloroso el agua se acumuló y ahora se congela, dentro de poco sólo quedará polvo, polvo de estrellas y de ángeles.

Pero hay algo que la gente no sabe de los ángeles y las estrellas, cuando nadie mira hacen cosas asombrosas, cuando la oscuridad es más fuerte más luchan... Dejando la normalidad y el silencio impuesto por las masas, el sufrimiento al que la condenaba la vida y recordando lo que las leyendas de sus raíces decían tomó la decisión más difícil que cualquier ser racional alguna vez debió tomar, simplemente se dejó llevar como Alicia cayendo por el agujero hacia el País de las Maravillas y de la misma forma dio aquel simple paso, eso que todos los días parecía un infierno se calló, el diablo se asustaría de cruzarse con ella, los que la mandasen callar desearían perder la lengua, no sería más la silenciosa estatua de amable sonrisa en la que todos se apoyaban a lo largo de sus vidas en el cementerio de las ideas muertas, porque ya no estaría allí, sino tan lejos como sus alas quisieran, hablaría sin temor pues jamás podría equivocarse una vez sabido que la suerte no existe, pero si lo hace va con ella y jamás hubo algo de lo que no hubiese aprendido, como a mirar a los ojos sin temor pues no son más que dos ventanas hacia la verdad de las personas, a caminar sin rumbo en la vida pues ella misma construía su camino. Quizás no todo saliese bien, pero nada podría salir mal...

jueves, 5 de junio de 2014

Love was never an option (el amor nunca fue una opción)

Me niego, así de simple, así de directo. Me niego en cuerpo y alma a sentir una sola vez más eso, algo como eso, esa emoción, ese vértigo, ese placer, ese dolor, eso que algunos dicen que lo mejor de la vida y que nos hace vivir, eso... que para mí es sólo algo del pasado.

No es sólo por lo que sea, lo que signifique, por las complicaciones, es una razón más allá de lo filosófico y lo personal, es algo que simplemente no puedo permitir que ocurra. Si en mi deber está mirar por los demás, ser aquella persona que arregle años en meses, arreglar pequeños mundos y hacer que el Sol brille una vez más no podrá coexistir con algo tan terrible para el alma como eso sin acabar en un dolor fatal.

Pero y a la vez que digo esto me planteo si acaso no será lo que falte para tener control total de mi potencial, lástima que nunca lo sepa, lástima que nunca lo sienta, pero simplemente es así, no puedo hacer más que dejarlo ir, surcar el mundo en solitario y jamás ver una amanecer en un verde que jamás seré capaz de expresar ni aunque tenga el poder de aquel Dios que controla las palabras a placer. Somos lo que somos por las cosas que hacemos, pero aún más por las que no hacemos. Hoy soy libre, hoy soy yo y puedo pensar en los demás, de hacer esto estaría atada de nuevo y ciega, en la oscuridad, donde sólo el frío alcanza a recordarte que vives, que existes, pero no más, la vitalidad se funde en la sombra y el pesar gana el placer, dejas a la gente sin guía y tú también te pierdes. ¿Entiendes? Jamás podría hacer eso, a mí, a mis responsabilidades, aunque eso me niegue aquello que haga que por una vez me arregle a mí o quien me ayude o quien... todo. Es una precio que pagamos por lo que deseamos, un precio que nunca me asustó, no es algo que me duela, es algo que no quiero pasar, pues aún en la peor situación sé que la magia nunca abandonará mis dedos mientras pueda tocar el cielo libremente y que podré volver al instante exacto de conocerte, no sufro por lo que pasará ni por lo que no paso, simplemente no puedo sufrir si quiero que los demás vivan.

Quizás nadie más me entienda y ya he aceptado que nacemos solos y morimos solos, quizás acabo de entender aquella película que debería volver a ver, hay tantas cosas que ya sé, pero más por descubrir, quizás que todo estaba mal, pero la razón no me ha abandonado aún más decirme que cosas jamás hacer y a cuales lanzarme sin respirar, es simple no hacer, no dar, pero ¿no amar? No hay peor castigo que dotar a un ser del don de expresar las cosas más bellas e imponerle la prohibición de hacerlo, ¿y si quizás es esto lo que hace que todo sea lo que es y está bien? Nunca se sabe el buen camino hasta que se coge ese o el malo, pero no podemos cerrar los ojos a la nada, dormirnos, dejarnos llevar por las buenas o malas lenguas, elegimos, fallamos, acertamos, pero hay cosas que haríamos una y otra vez igual... Aquellas que se tienen tan claras no cambian, pero... quizás no tenga esta tan clara.

No es lo que vivimos, es lo que después nos da de sí, lo que digan las serpientes y las risas de los amigos, creo que es fácil entender que sin ser opción no quiere decir que no exista, salvo que no se elige, que este papel no dice nada, que las palabras ya han desaparecido en el viento y he malgastado el tiempo. No me arrepiento. Hablamos todo el día, no cesamos de comunicarnos, ¿y con nosotros cuando hablamos? No tenemos nada que decirnos, ahora sólo importa aquel o tal, pero me aburre, quiero la libertad, quiero cometer errores... y eso no cambiará quien soy.

Sí, ahora lo veo, ahora vivo.