sábado, 17 de diciembre de 2016

Fantasía 1976

Me niego a escribirte. Pareces otra de muchas historias, otro de los muchos sueños que habitan en mi mente y a los que doy vida en el papel. No quiero que seas uno más. No vas a ser otra historia corta, no vas a ser una novela ni una saga, porque cuando te estaba escribiendo, desarrollando, viendo crecer en el papel como la bonita semilla que eres, justo cuando iba a acabar, tuve que parar. Plantarte en ese sitio sería un error, eres una maravilla única y plasmarte de este modo te condenaría a una muerte eterna. No acabarás así, quizás nunca acabes, ojalá nunca lo hagas. Eres más que una fantasía, eres un sueño, un deseo del corazón y esta vez no te puedo matar de esta forma, lo siento, siento no darte un final ahora, un final perfecto suave y delicado. Eres un sueño que tiene que vivir, tienes que llenar el mundo con esperanza, por egoísta que resulte, por doloroso que sea. Puede ser la repetición absurda de un ideal inalcanzable, un arma de doble filo, un objeto con el que no debería jugar, pero en la caja de Pandora siempre debe quedar esperanza.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Soliloquio

¿Por qué no lo hiciste cuando tuviste ocasión? Con aquellas palabras con las que podrías haber cambiado el curso de la historia... decidiste ser amable, darme acceso a un mundo que jamás podría llevar y llevarme a descubrirlo, quizás entonces no sabías que en lugar de descubrirme a mí misma me ibas a construir. Con esas ideas tan absurdas, tan tóxicas, con esas historias de la eternidad y de lazos rojos que jamás se podrían cortar. Me diste alas, pero en lugar de ser un águila libre, me convertiste en un cisne prisionero.

Tampoco tú me mataste cuando podías, cuando no era más que una molestia para ti, cuando el frío te llenaba y en parte consumía, cuando me interponía en tus intereses. No era grande como para ser un obstáculo, no era nada y por eso me dejaste ir, sin saber que ese te cambiaría a ti también, qué lástima que no lo hubieses hecho. En cambio me mostraste fuerzas que todo lo parecían poder, qué fácil era cuando no era más que una mentira, una cuento, tarde descubriría que la realidad no es así, que si algo gana es el mal, el dolor, que es más fácil hacer daño que curar, que pasan más cosas malas que buenas.

Otro más con esa posibilidad, esa oportunidad que sólo pasa una vez y por una causa u otra el mismo resultado. ¿Por qué? Hicisteis de mí una llama brillante, cegadora, tan cálida que me quema a mí misma y no lo soporto, cualidades que alabar y que odio, que sólo hacen daño. Me pregunto por qué, pero el motivo está claro, ninguno existís, ¿cómo podríais hacerlo? La imposibilidad, parece la única constante en estos sucesos, ojalá todo siguiese siendo la mentira de aquel mundo, aunque no fuese vivir, todo es muerte en vida.

martes, 15 de noviembre de 2016

It's just a dream

I see them, over there. It doesn't matter who they are, what are they doing, they can be talking, dancing. I don't see the reality anymore, so who cares about objectivity? It's just a picture, I no longer try to understand them, know them, it's not about them anymore since my mind is not even there, but where is it? I don't know where it goes in those moments, it just flies away, to a better place, a safe one. "Candyland" would be a good name, there's no pain in there, although it's made of it, of the things that hurt, just reconverted, just a completely different thing. Like Alice crossing the mirror, a new world that is upside down is inside me or m I the one inside of it? It's hard to tell when you don't wanna see that it's just a dream, another fantasy.

I may look caged inside of it, unable to wake up and come back to the real world with real problems, real people and what they call "real opportunities". I'm starting to think I don't want them, that it's never enough, is it my fault? Indeed it is, but as long as I don't see it please don't tell me. Don't talk, don't move me, just let me be in there, happy insensibility. But I always wake up. I never want too, it might be good or not, but it's not what I want.

martes, 1 de noviembre de 2016

Like it died long ago

One day, two, three, a week, a month, years, a lifetime... It was a no return path, loneliness in the dark, in a place where you can't see where you're going, but you have to go to somewhere. Just keep moving, don't stop, never stop actually or you'll feel it. You don't remember it? It's there, under you, above you, inside you... the creeping feeling that grows, the numbness that leads you of leaving the road and getting lost. With that invisible and pointless objective you are something, with out it you're dead. It will catch you, strangle you, make you suffer your worst nightmares and maybe then it will leave you, lifeless, laying alone once more.

You need to keep moving and stop thinking, because thinking is bad, now you know what I'll do to you, so don't do it. Don't ever question, don't think but above all that, don't feel or it will catch you faster. It's the hidden truth inside of you after all, it hurts, you're hurt, deadly hurt. If you look down you'll see all the blood, if you feel you'll notice the pain, if you think you'll remember when it happen, so just don't.

There's no way out of this, just another step, then another more and so it goes until you can't continue anymore. There's no happy ending for this sadistic game so called life, you were put in it alone, you'll die in it alone and as they say, they rest may be an illusion. But you don't want the pain, the blood of that illusion, do you? I doubt that. Illusions can be cruel as reality, is worse reality just because is real or an illusion just because it doesn't exist? Well, who cares, there's no time for philosophy here. Keep going, another step and forget about everything that will eventually kill you, we know it's easier this way, that's what work was made for, the same goes for all the stuff you use to avoid thinking. Use it, it's there for your survival, just use it and never think, you'll be happy this way.

sábado, 15 de octubre de 2016

Nueva entrada

Las cosas nuevas nos aterran, y lo hacen por una buena razón. No las conocemos y no estamos preparados, es ese miedo el que nos permite tomarnos el tiempo necesario para crear una estrategia. El miedo frena el tiempo, o bien acelera nuestras mentes, cuando no sabemos nada nos hace dar nuestro máximo esfuerzo a nosotros mismos. Creemos que es malo, pero sólo nos intenta ayudar a su manera, a veces no la comprendemos, por ello es complicado.

Es un camino que no vemos, no porque no veamos, sino que no lo conocemos, no podemos saber lo que habrá después. El tiempo dibuja esas líneas que la vista no alcanza, nos hace confiar, esperamos que no sea en vano y que donde pisamos exista un camino de verdad y no una mera ilusión. Nos abrimos, nos relajamos, dejamos de temer porque ahora conocemos.

Nos dejamos llevar por el camino, nos deslizamos, flotamos y hasta cuando caemos, a veces lo hacemos de una forma casi placentera. Disfrutamos de la caída, lentamente, como si fuese un sueño en el que volamos y no caemos, después de todo, ¿cuál es la diferencia? ¿El destino?