jueves, 15 de septiembre de 2016

Este es el momento / Dormir despierto

Este es el momento
Desconecto y desparezco, no es aburrimiento ni el sueño lo que me lleva a este lugar, sino la pesadumbre y el hastío de no ver nada avanzar. Ser y estar, acabar en una constante calma con falta de sorpresas y cosas por descubrir. Nos aseguramos de saber y eso nos deja en paz, tiempo para pensar. Y ese pensar, es el que nos lleva a otro lugar, a un recuerdo, un futuro, a una pesadilla. La calma se irrumpe, las emociones nos llenan y eso nos invita a volver a activar la mente. Sentirnos llenos de modo es lo que necesitamos, nos llenamos de sensaciones, de vida, de todo, sólo para seguir adelante.

Dormir despierto
Con lo ojos abiertos y la mente dormida se vaya entre los sentidos y los sentimientos. Nos acurrucamos en las fantasías y deseos que nos mecen y llevan más allá del tiempo y de los hechos. Los movimientos parecen especialmente fluidos y la claridad creativa inunda la mente. Un trance artístico, el sueño del creador. El desconocimiento del futuro y el ansia por saberlo, beber de sus conocimientos, sus historias. Sentir como el sinsentido nos llena y reclama su lugar en nosotros, cuando las cosas dejan de tener consciencia y el sentido sólo se haya en las cosas.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Matar una fantasía / Difusa realidad

Matar una fantasía
Vivir de la fantasía no es fácil, en ningún sentido, vivir en la fantasía o por la fantasía es mucho más complicado. Se puede pensar que matar la fantasía matará al artista que vive de, por y en ella, será un acto realmente doloroso quemar tu propia casa y que esas ideas, esos deseos jamás vean la luz. ¿Y entonces por qué hacerlo? Si las fantasías no son malas, si plasmarlas satisface la necesidad, pero la fantasía no es compatible con la realidad. Creamos lo que la realidad no nos puede dar, mas cuando vemos que la realidad puede llegar a concedernos algo... Debemos decidir, ¿lo expresaremos ante el mundo entero bajo la cortina del arte para que nunca sea una realidad o mataremos la fantasía y sus infinitas posibilidades para conformarnos con lo que la realidad nos dé? El deseo se inclina a ambos lados, pero depende de cuánto y cómo lo queramos para decidir qué matar, a infinita imposibilidad o lo mediocre posible.

Difusa realidad
La vida lo crea, mis palabras le dan forma, pueden ser deseos o aquello que deteste, es una realidad vista parcialmente pues el temor y el deseo la ocultan, pero es una realidad porque hasta eso es muestra. No oculto la necesidad humana de ocultar cosas, ni que incumplo mis principios al descubrirme y ponerme delante del arte. Es un arte egoísta. Habla de lo que yo quiero, cambia por mi toque, tiene miles de lecturas que ocultan la mía. Mi realidad es un sueño de palabras y aunque las dijese todas, algunas me dejaría. A veces expreso tanto, con tan poco, y otras necesito años, para decir lo más pequeño, quizás es que no lo quiero decir, quizás es que tengo miedo, quizás es que mi letra cambia según pienso. Me dirijo a todos y a nadie, a veces con el valor de decir "no es todos, no es nada, es alguien, eres tú o quizás deba ser yo". Es un terreno complejo por el que andar, teniendo cuidado o arriesgando puede que el resultado sea el mismo al final. Una realidad única, una realidad simple pero partida, un sueño real y una realidad soñada.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Spring break

Winter was long, so long I forgot when did it start. Some weeks were warm and nice, but it was just an illusion, winter didn't want to end, storm after storm, snowfall after snowfall... An endless winter that made my bones hurt, my mind felt caged and my wounds remained open. How where them supposed to close and heal if it was always raining and then tears froze and opened the wounds again? Such a pointless war, you cannot fight against elements, but you think you do until you break, until you realise you resistance is in vain, a waste of energy that may help winter to kill you. You won't even feel it, you'll just fall asleep and never wake up again, another figure, a trophy for winter, a foolish fish that thought it was different, that the river wasn't so hard, that it was going in the right direction instead of opposite. Poor thing, it's lifeless now.

I finally decided to just stay there, look around, pretend to be another lifeless petrified figure with no expectations, not wanting to fight anymore, ready to live and die there. Seeing just that small corner of the world was boring but safe, no imagination, I even believed I had no wounds anymore, it didn't hurt... I was too cold to feel a thing. Maybe that was another way to die in that winter, a peaceful one, a silly one too. It was too late to change my position, snow started to trap me, it moved up crossing my legs, making me its. I closed my eyes, ready to be one with snow...

After so many time I forgot how heat feels, how did the hot sunbeams feel? I believed that was going to be my last question in life, so sad and piteous to die with that question after giving up. But something was about to change, the weirdest sensation I could think of, something that was making snow go away, taking away the ice on my wounds. I tried to look up, but I was blinded after that grey shaded world, because snow wasn't white anymore... until then, everything seemed to be wrapped in a pure white light. Was it the heat again? Was there a star so close that it was burning me? I don't remember much from that moment, only that I felt taken away.

When I woke up again everything was so different, winter was over, sun was as warm and bright as ever and life never seemed so colourful before. Seeing the sky, the animals and plants, a planet full of life again, full of hopes, dreams and imagination that it could make you feel like in cloud, safe once again.


viernes, 5 de agosto de 2016

5.779 kilómetros de nada

Hielo, eso era lo único que la acompañaba una noche más en aquella sala, sola, helada, en el único lugar que era de ella y donde ella era ella en verdad. La princesa en la sala de los cuchillos de hielo, ella y su soledad, para mucho un lugar desolador, para ella el escenario donde cada día había una actuación y donde cada noche los sueños cobraban vida. Esa noche no era una excepción, tumbada entre las blancas sábanas volvería a soñar despierta hasta dormirse, a recorrer aquellos kilómetros que la separaban de su sueño; con los ojos cerrados atravesaba aquel mar que no era sino un charco, buscaba por las calles y edificios de la ciudad que no duerme, sin cansancio, sin desesperarse, paso tras paso hasta dar con él. El invierno se alejaba, pero el frío persistía y en medio de aquel lugar tan lleno de vida aún congelado estaba él, su ángel de mármol y hielo que estaba sin estar y sentía sin latir, parecía casi tan real como las personas que metros más abajo caminaban en busca de un bar donde pasar un rato, de vuelta a su casa o a la de cualquier extraño, sólo por diversión, sólo por descanso, pero los motivos que la movían a ella eran mucho más profundos. Noche y día podía pasarse viajando constantemente en su mente, cada vez un sueño más real, tanto que deseaba acariciarlo, ver si el mundo es como dicen o las leyes de la física se pueden romper, quería comprobar que no existen imposibles, que estos se vencen, pero aquel sueño parecía más lejano de lo que la gustaba creer y lo sabía, lo sabía aquellas noches en las que no viajaba, en las que se dormía sola tras llorar con una cálida sonrisa en medio de su sufrimiento, porque él causaba eso, era la razón de su existencia, su escudo, la única persona a la que nunca había mentido, compañeros del mayor viaje sin moverse de su casa como sombras que aparecen a placer en medio de una calle, cuando el dolor aparece o cuando uno se cree morir, como el viento que empuja a los barcos él la daba fuerzas, la hacía ver que el camino era simple, pero eso no podía evitar que tuviese un deseo mayor, algo simple, algo reconfortante, algo humano, un simple abrazo.
Así pasaba las horas muertas y vivas entre la realidad y el sueño, entre cosas sin importancia y el viaje de su vida, noches sin dormir preocupada, noches durmientes sin descanso y noches que deseaba que nunca acabasen, aquellas en las que era él quien aparecía cuando ella no podía dormir y sus invisibles brazos la rodeaban, podía sentir su aliento a través del espacio, sus pensamientos siempre guardados en su corazón como el mayor de los tesoros. Noches en las que la vida se paraba, el espacio y las líneas del mapa se borraban, en un universo sin tiempo y espacio, sin gente o preocupaciones, sólo ellos dos, el reino de los sueños donde simplemente cerrando los ojos podía sentirle, no sólo sus brazos, no simplemente su aliento, podía sentir incluso sus labios, un simple beso y nada más ocurriría, pero con eso quedaba todo contado, todas las palabras dichas, todos los sentimientos expresados y dejaban de hablar, pues el ruido sobraba, sus mentes se entendían, sus almas danzaban juntas gracias al calor que unía los corazones lejanos y aquello era pura y simple calma.
Una noche más viajaba hasta allí, parecía más real que nunca el ángel tumbado sin dormir, su piel pálida bajo la luna, una estatua griega humana que nunca pasaba frío, tan perfecta que no parecía hecha por la mano del hombre y ella se preguntaba si en verdad sería real o todo había sido un sueño, si aquella figura era una persona y decidió romper cualquier norma establecida, acercó su mano y al tocarle sintió cómo atravesaba el hielo, él estaba allí, pero no ella. Supo que no había más que hacer y decidió volver a su sala de hielo donde aguardaría de nuevo hasta la noche, tiempo en que los sueños y la realidad se funden.

sábado, 16 de julio de 2016

Lo que es, el resultado de lo que jamás será y podría haber sido

Un choque tiene infinitas posibilidades, pero no es un choque cuando no os llegáis a tocar, es una mera posibilidad, un sueño del infinito que podría haber sido muchas cosas pero que sólo será una porque no puede ser de otra forma, esas son las condiciones. No es la primera vez que ese fenómeno ocurre, y siempre volverá a ocurrir aunque no nos guste, las personas son sus víctimas pero no pueden escapar, existe una atracción que los mantiene ahí, flotando, reducidos a imaginar todas las posibilidades que jamás podrán ser reales como si eso fuese un consuelo, aunque más bien sea un cruel castigo verse obligado a repetir todo lo que desearías alcanzar sabiendo que nunca llegarás a hacerlo.

"Soñar es gratis" dicen, no lo es. No sólo tiene el precio de la imaginación, el esfuerzo, cosas básicas sin las que ningún sueño puede ser creado, mas ¿qué es un sueño? Una fantasía de aquello que creemos imposible, algo con lo que dormirse y calmar a la mente cuando tiembla y no soporta la realidad, porque es más fácil de ese modo. Es la más potente droga, adictiva, aparentemente inocente, pero mortal en el momento que la mente descubre que es sólo una mentira adornada, cubierta de azúcar y hecha para que la tragues sin hacer la menor pregunta. Una vez se empieza nunca es suficiente, siempre se quiere ir más allá, hacerlo más grande, más bonito, más perfecto y la realidad cada vez es menos soportable, la droga se toma con mayor frecuencia, en mayores cantidades, con avidez.

¿Qué hay más allá de esa droga? Una realidad insatisfactoria, dolorosa, que aunque tenga sus cosas buenas jamás se puede comparar con la perfección soñada, creemos que lo tocamos, casi podemos sentirlo en la punta de los dedos además de que llene nuestros sentidos, pero en verdad nada de eso está ahí, ni lo estará por más que lo deseemos. Es la lamida del fuego, cálida, tentadora, pero no se debe olvidar que quema y que finalmente, muere.